Columna: Se mantiene la narrativa
Se mantiene la incertidumbre sobre el desempeño de las variables relevantes para que se detone la baja de tasas que ya descuenta el mercado.
Se mantiene la incertidumbre sobre el desempeño de las variables relevantes para que se detone la baja de tasas que ya descuenta el mercado.
En espera de la FED. Mucho del rumbo de los mercados depende de lo que suceda con la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) el día de hoy.
Los inversionistas asumen que se verán obligados a no modificar más el nivel de las tasas y a ejecutar un pivoteo.
Las autoridades financieras en Estados Unidos anunciaron una acción conjunta para proteger a los cuentahabientes y garantizar sus depósitos en bancos de tamaño mediano o pequeño que enfrentan los mismos problemas de SVB. El riesgo de una corrida es menor y el monto del programa temporal de fondeo debería ser suficiente. Pero la desconfianza se hizo presente en el mercado y modificó las premisas de riesgo que ya de por sí eran elevadas; el sentido de algunas variables cambió, aunque estimamos que al cabo del tiempo no habrá fuertes desviaciones del escenario central.
La acumulación de indicadores que, apuntan a que la economía en Estados Unidos mantiene un crecimiento positivo y por ende costará más trabajo controlar la inflación, no cede. Tampoco se aminora la intensidad verbal de las autoridades con respecto a la necesidad de seguir subiendo las tasas de interés, incluso de nuevo en mayor magnitud, en el futuro previsible. La combinación de estos factores crea una nube de incertidumbre muy intensa y claramente adversa para la toma de riesgos por parte de los inversionistas.
A la par que surgen datos que confirman que una recesión está lejos, los mercados recuperan optimismo, las bolsas en general iniciaron marzo mostrando fuerza. No obstante, el gran cuestionamiento sobre el límite máximo de las tasas y su posible permanencia sigue vigente. Se vienen datos que pueden ir en la misma dirección favorable y descomponer la expectativa con respecto a las tasas, sobre todo, si los bancos centrales refuerzan su discurso. Mantenemos cautela.
Los mercados hacen intentos de mejorar su situación, pero sin mucha ayuda de los datos o de la información. El escenario es de un crecimiento que sigue arrojando números favorables y de poco avance en la trayectoria de descenso de la inflación. Con ello en mente es entendible que el entusiasmo no vuelva a los inversionistas. Las próximas semanas los mercados seguirán a prueba con datos que posiblemente sigan describiendo un panorama económico sólido. No pensamos en un punto de partida para un rally adicional por el momento.
El giro de percepción que ha acontecido en los mercados financieros globales durante febrero consolida de alguna manera la fortaleza del peso. A menos que se presente un episodio de fuerte aversión al riesgo, lo más probable es que el peso siga favorecido por las condiciones estructurales que lo benefician. Existe incluso la posibilidad de un escenario de mayor fortaleza si se extiende la incertidumbre actual.
Los mercados necesitan más información. La más reciente ha quitado de la mesa las expectativas optimistas de una moderación de las tasas y de bancos centrales dispuestos a cambiar su postura. SI hay un punto de inflexión en la inflación, la política monetaria y un nuevo momento de propensión al riesgo, este tardará en llegar. En momentos de tal indefinición la diversificación debe ser la principal idea detrás de cualquier estrategia.
Es más probable que las bolsas se ubiquen sobre una trayectoria alcista hasta que la Fed revele la intención de bajar tasas debido a una fuerte afectación en el crecimiento