Tal y como esperaban los participantes en los mercados, los miembros del Comité de Operaciones de Mercado Abierto de la FED (FOMC, por sus siglas en inglés) aumentaron el intervalo objetivo de la tasa de interés de fondos federales en 75 puntos base para ubicarlo en [2.25-2.50] por ciento.


Aunque el comunicado mantiene la misma línea de dureza con respecto a lograr reducir la inflación, los comentarios del presidente Powell en su comparecencia ante los medios, sugirieron que la tasa de interés se aproxima a su nivel de neutralidad y que en el futuro las decisiones del Comité dependerán más de la evolución de los datos, en ese sentido, señaló que podrían reducir la velocidad de alza en algún momento.

Tal comentario señala una menor probabilidad de aumentos violentos como los de hoy en las próximas reuniones; eso es música para los oídos de los inversionistas.

Los mercados de bonos y de capitales se entusiasmaron con tal percepción y registraron ganancias importantes. La tasa de los bonos del tesoro a 10 años descendió hasta un nivel de 2.79%, mientras que las bolsas registraron saltos positivos; en especial, el índice Nasdaq repuntó 4% en la jornada de ayer acompañado de expectativas favorables que se plantearon en los reportes de algunas emisoras del sector de tecnología.

Pero el fundamento del actual rally nos parece que sigue en entredicho, en línea con lo que le hablaba la semana pasada. Hace falta que sucedan en coincidencia muchas cosas para pensar en una recuperación franca de los mercados. En ese sentido, la estrategia de comunicación del banco central norteamericano sigue poniendo en juego una posible decepción.

La información económica señala que estaremos en una recesión técnica oficial el día de hoy cuando se publique el crecimiento del PIB en Estados Unidos y haya un número negativo por segundo trimestre consecutivo (esa es la definición común). Esta “recesión” ha ajustado los niveles de consumo, el mercado inmobiliario, la producción industrial pero no ha logrado afectar de manera relevante al mercado laboral.

La inflación por su parte comenzaría a descender en su indicador general a partir de julio debido a la baja en los precios de los bienes básicos como el petróleo y el gas; algo que hoy no parece tan claro.

Mientras tanto, la presión en la parte subyacente (aquella que no considera los movimientos de los precios de la energía y los alimentos) se mantendrá elevada mientras no haya un visible cambio en las distorsiones que existen en las cadenas de suministro y que generan escasez; asimismo, debería haber una tendencia de deterioro en el mercado laboral que elimine vacantes y las presiones por la parte de los aumentos salariales.

Los inversionistas, después del discurso del miércoles, anticipan que es posible un pivoteo en la postura de la Fed tan pronto como en el primer semestre del año que viene. Eso significa que dejaría de subir las tasas (e incluso podría bajarlas) acompañado de una comunicación en donde su referente principal dejaría de ser la elevada inflación y volvería a ser el escaso crecimiento.

Esto tiene implícito la percepción de un éxito en hacer descender rápido la inflación y no tener una recesión que sea profunda; el famoso “aterrizaje suave”.

La Fed está entrando en un momento en donde su orientación futura de política volverá a enfrentar dilemas importantes; de acuerdo con su postura hasta el día de ayer, no puede declarar una victoria en el proceso de combate contra la inflación solo porque la tasa anual baje del 9% actual; tiene que haber una tendencia en la parte subyacente y signos claros de una dirección hacia su objetivo de 2 por ciento.

De presentarse este resultado, aun así, las cosas no serían fáciles para los inversionistas si tal logro implica una recesión más profunda de la que se anticipa hoy en día, el mercado de bonos podría tener un respiro, pero las bolsas tendrían que continuar con una corrección ante el deterioro adicional de las utilidades esperadas de las empresas.

En cualquier sentido la posibilidad de una equivocación sigue estando abierta. Ambos eventos (que la inflación no descienda lo suficiente o que el crecimiento sea peor al previsto) siguen teniendo más posibilidad de suceder en mi opinión que el cumplimiento fiel de una expectativa que como decíamos la semana pasada parece complaciente.

 

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Esta columna se publica semanalmente en el periódico El Economista, en versión impresa y online.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/El-posible-pivoteo-de-la-Fed-20220727-0135.html

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Rodolfo Campuzano
Director General de INVEX Operadora | INVEX Banco
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