En poco más de 10 años los mercados de activos financieros tuvieron la fortuna de que se activase una fuerte distorsión por parte de los bancos centrales, caracterizada principalmente por la reducción al mínimo de las tasas de interés y por la recompra de deuda y la provisión de dinero a mansalva.

Para quienes su experiencia en los mercados se reduce a una década, digamos desde el 2010, la interpretación del comportamiento de estos ha tenido un sentido binario; es decir, solo se ha tenido que clarificar si los inversionistas se ubican en un modo de aversión al riesgo o bien de propensión al riesgo.

Me parece que tal ecuación tan simplificada está a punto de cambiar. La razón es muy obvia: hay elementos nuevos muy relevantes.

El propósito de esta postura fue evitar una fuerte depresión después de la quiebra del sector financiero y propiciar una rápida recuperación.

El regreso a la normalidad se comenzó a presentar en el 2018, pero resultó truncado por una ralentización de la recuperación y después por la pandemia. En este último momento, la política laxa no solo se mantuvo, sino que se amplificó, digamos, a su máximo.

Durante todo el tiempo que persistió la distorsión, los mercados funcionaron en tándem. En un ambiente de ganancias, los inversionistas experimentaron correcciones a las tendencias en la misma dirección en la mayoría de los activos. El comportamiento era francamente binario.

En los últimos días, tras el suavizamiento de la preocupación con relación al más reciente evento disruptivo, hemos visto a los mercados reaccionar de nuevo hacia retornos positivos.

El petróleo y los precios de otras materias primas, que alcanzaron niveles máximos hace un par de semanas al presentarse el momento más álgido de aversión al riesgo, han descendido fuertemente.

Por su parte, las bolsas muestran una sólida recuperación. En tres días el índice NASDAQ ha ganado 5.38%, el Standard & Poor’s 500 ha subido 3.70%, asimismo, las bolsas en Europa e incluso en mercados emergentes, se recuperaron.

¿Estamos ante un nuevo momento de propensión al riesgo? Me parece que no. Creo que las circunstancias no harán propicio este comportamiento binario. Hay un elemento “novedoso” para muchos, que reside en la presencia de un ciclo inflacionario alto y a las autoridades elevando las tasas de interés.

El día de ayer el Comité de Mercados Abiertos de la Reserva Federal en Estados Unidos decidió iniciar un ciclo de alza al elevar la tasa de fondos federales (la tasa de interés de referencia) en un cuarto de punto porcentual.

Más relevante es aún que en el pronóstico de los miembros de dicho comité, también publicado el miércoles, se esboza un aumento sostenido hacia fin de año de al menos un punto y medio más, para ubicar la tasa de referencia que hasta ayer era entre 0 y 0.25% a un nivel entre 1.75 y 2 por ciento.

La Fed también esbozó su intención de iniciar con un programa de reducción de su balance y deshacerse o no renovar los activos que ha recomprado a lo largo de la última década y que totalizan un monto cercano a los 9 billones de dólares.

Claramente estamos inmersos en el proceso de eliminar la distorsión y atacar a la inflación. Las tasas de interés de largo plazo lo reflejan de mejor manera, en un espacio de pocos días ha tenido aumentos significativos, desde el primero de marzo de medio punto porcentual en el caso de la tasa del bono del tesoro a 10 años.

Si el entorno de tasas va para arriba, y no habrá los estímulos fiscales y monetarios que tuvieron los mercados en los últimos años, es difícil esperar este comportamiento binario. Me parece que el rebote de las bolsas solo está limpiando la corrección adicional que propició la invasión a Ucrania.

Si la premisa es volver a la situación prevaleciente en enero, hay que asumir que el prospecto de retornos en el segmento de deuda apunta a pérdidas y el de capitales a rendimientos muy escasos en los índices.

La lectura al interior de estos segmentos deberá ser más precisa para ver qué sectores, empresas o bonos pueden verse beneficiados en un ambiente de inflación y tasas al alza que, como ya dije, es muy novedoso para muchos.

Tenga cuidado con animarse a volver rápido a apostar en las bolsas o comprar bonos de plazos largos, siga dando algo de consideración a la liquidez. El proceso de ajuste hacia esta nueva “nueva normalidad” seguramente no será sencillo.

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Esta columna se publica semanalmente en el periódico El Economista, en versión impresa y online.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Fin-de-los-mercados-binarios-20220316-0149.html

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Rodolfo Campuzano
Director General de INVEX Operadora | INVEX Banco
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