El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, ha puesto la mejoría en los niveles de empleo como la señal inequívoca de recuperación que pudiera activar una reacción adicional en sentido restrictivo del banco central, hasta antier

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Jerome Powell, realizó un giro inesperado en el sentido de su discurso con respecto al futuro de la política monetaria norteamericana.

Los inversionistas en los mercados tal vez esperaban que se sugiriera el adelanto de la finalización del proceso de reducción de recompra de bonos, pero no anticipaban que Powell reconociera que calificar al proceso de alza de inflación como transitorio ya no es aplicable.

Obviamente la mención hecha el pasado martes provocó ajustes importantes en los mercados, casi del tamaño de los vistos el viernes anterior a raíz de la difusión de la existencia de la variante Ómicron y la amenaza de una posible nueva interrupción de la movilidad en muchas economías.

Quitar el término “transitorio” de su discurso implica una corrección con relación a una postura que el mismo Powell había sostenido contra todos los indicios.

La complacencia de los mercados con relación a la fuerte presión inflacionaria que hay deberá ser otra, las direcciones de sus movimientos sin duda se volverán más erráticas en el futuro, porque la Fed ha puesto de relieve que su prioridad sobre la falta de empleos corre riesgos.

Me parece que lo que provocó este giro tiene que ver en parte con la consolidación de la amenaza (que se venía cocinando en Europa y otras regiones en semanas anteriormente) relativa al Covid-19.

La interrupción de movilidades y la vuelta al confinamiento no sólo significan menores avances en las cifras de empleo, sino que podrían acentuar los problemas en las cadenas de suministro que han sido causantes en gran medida del repunte inflacionario.

Aunque la base para que la inflación crezca más parece pobre a raíz de un menor crecimiento. Su permanencia en niveles altos es una amenaza mayor.

Desde mi punto de vista, si algo puede haber caracterizado la gestión de Powell (por cierto, recientemente ratificado para otro periodo en el cargo) ha sido su estrategia de comunicación. La muestra es la reducción de compras del banco central.

Un hecho que en el 2013 sacudió a los mercados con la mera mención que en aquel entonces hizo el presidente Bernanke, ahora se fue dosificando poco a poco, sin un lenguaje ambiguo, de tal modo que cuando se decidió su impacto fue desapercibido.

En dicho proceso, Powell ha puesto la mejoría en los niveles de empleo como la señal inequívoca de recuperación que pudiera activar una reacción adicional en sentido restrictivo de la Fed, hasta antier.

El punto nodal del “pivoteo” es poner a la inflación de nuevo en el centro de atención de los inversionistas luego de haberla despreciado por varios meses.

¿Se trata del reconocimiento de un error? No sabemos, depende de lo que se comunique de ahora en adelante. Si no va a usar la palabra transitorio ¿usará otra definición para sostener una visión laxa y atemporal de las presiones? ¿Entrará la Fed en un proceso acelerado de “actualización” con respecto a las circunstancias contra las cuales se alejó?

Lo que no hay duda es que la incertidumbre en los mercados es mayor. La carga de riesgo por distintos factores ha subido de manera relevante a finales de noviembre y el cierre del año va a ser volátil y menos favorable para los mercados.

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Esta columna se publica semanalmente en el periódico El Economista, en versión impresa y online.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Definicion-y-mas-dudas-20211124-0137.html

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Rodolfo Campuzano
Director General de INVEX Operadora | INVEX Banco
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