Ideas breves

El principal factor que pudiera detonar un alza en la cotización del tipo de cambio peso-dólar, es un momento serio de aversión al riesgo. Ahora lo tenemos y el precio del dólar va para arriba. El argumento contrario es la permanencia, y el posible aumento, en los estímulos por un tiempo indefinido.

Sobre el ajuste en los mercados

Es terrible la combinación de noticias. La segunda ola de contagios de Covid-19 cobra tal magnitud que ha detonado nuevas fases de confinamiento en Europa y de alguna manera destruye la perspectiva en cuanto a la recuperación económica.

En Estados Unidos, la fuerza del crecimiento de contagios es también elevada y de alguna manera está siendo opacada por el tema de las elecciones, pero las alertas están encendidas y también hay un aumento en las medidas de restricción a nivel local.

Por otro lado, la disputa política ya arrojó su primer costo: la ausencia del paquete de estímulos fiscales que los inversionistas esperaban con ansias.

Sólo ha quedado la incertidumbre sobre el resultado, sobre la batalla por ganar en el Senado y la posibilidad de una disputa posterior que no mejore las cosas.

El fin de año parece un punto lejano en el que pudiera haber arreglos, pero en el ínter, la recuperación se ha puesto muy en entredicho y los agentes prefieren vender y hacerse a un lado. Vamos a ver de qué tamaño termina siendo la corrección.

En cuanto a México, basta decir que el tipo de cambio se ajusta igual que los mercados, lo hemos advertido mucho en este espacio.

El principal factor que pudiera detonar un alza en la cotización es un momento serio de aversión al riesgo. Ahora lo tenemos y el precio del dólar va para arriba.

El argumento contrario es la permanencia, y el posible aumento, en los estímulos por un tiempo indefinido. Esto significa que la distorsión en los mercados persistirá.

Si la incertidumbre aminora, volveremos a ver apuestas por activos de riesgo en magnitudes relevantes, no lo dude.

En lo personal, creo que para marzo del próximo año seguiremos discutiendo por qué los mercados se mantienen fuertes sin corresponder a la situación de debilidad económica.

Consecuencias para México del resultado electoral

¿Recuerda hace cuatro años? Donald Trump se pintaba como una fuerte amenaza para México.

El planteamiento era atacar la inmigración con medidas radicales, renegociar el Tratado de Libre Comercio, recuperar negocios que se habían salido de Estados Unidos y recuperar el empleo que habían tomado los migrantes. La reacción después de su sorpresivo triunfo fue de elevado temor: el tipo de cambio llegó a niveles superiores a 21 pesos por dólar.

Cuatro años después, no sucedió lo que se esperaba. El Tratado de Libre Comercio sobrevivió con cambios poco perceptibles, la industria manufacturera local sigue en pie y con mucha fuerza; México ha ganado mercado gracias a la guerra comercial con China; no hay ningún muro en todos los kilómetros de la frontera ni deportaciones masivas; los flujos de recursos que mandan los paisanos del exterior crecieron más que con Obama y se ubican en niveles récord. De hecho, de no ser por la pandemia, el tipo de cambio no hubiera vuelto a un nivel de 21 pesos.

La elección de un gobierno con orientación populista de izquierda en México tampoco cambió las cosas; al contrario, se generó una relación bastante cordial en la que ambos gobiernos redujeron sus posturas radicales y respondieron a las necesidades coyunturales de la contraparte.

¿No podría ser que esta vez suceda lo contrario? La semana próxima, o el mes próximo, podríamos estar celebrando la salida de un personaje como Trump; pero dentro de tres años, estaríamos enfrentando las consecuencias de un gobierno norteamericano que se volvió muy exigente en temas como energías limpias, seguridad, comercio, el fisco e incluso la apertura democrática.

La presencia de un gobierno demócrata parece ser una buena noticia para el mundo después de la radicalización que se ha presenciado en los últimos cuatro años.

Pero para México puede ser un elemento que genere más dificultades para el actual gobierno en la construcción de su proyecto. Y ello puede hacer rechinar aún más la máquina de la economía y atentar contra la estabilidad de las variables, lamentablemente.

perspectivas@invex.com

Esta columna se publica semanalmente en el periódico El Economista, en versión impresa y online.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Ideas-breves-20201028-0129.html

Rodolfo Campuzano
Director General de INVEX Operadora | INVEX Banco