Un aumento de un cuarto de punto a la tasa de referencia (de 4.75 a 5%) no parece satisfactorio. Así lo ha demostrado el mercado de dinero y la reacción en el tipo de cambio.

El Banco de México sigue efectuando una respuesta tímida ante las circunstancias que rodean la elevada inflación que se observa en el país. La inflación anual registrada duplica el objetivo de 3% anual establecido por el mismo banco; la inflación subyacente que supone una trayectoria más estable debido a que excluye los aumentos de precios de componentes considerados como volátiles, rebasa el 5 por ciento.

El mismo Instituto ha tenido que ajustar de nuevo sus estimados, de una inflación anual estimada de 6.2% apenas el 30 de septiembre para todo 2021, pasó a una de 6.8%; para el segmento subyacente subió su pronóstico de 5.5% al cierre del año y de 5.8% para el primer trimestre de 2022.

En dichos pronósticos se asume que el logro del objetivo de 3% se dará hasta el primer semestre del 2023, en una tendencia de descenso que parece fantástica hacia el segundo semestre del año que viene. El único hecho es que la inflación está fuertemente presionada en México, así lo ha reconocido la Junta de Gobierno al manifestar que los riesgos se han deteriorado al alza.

Sin embargo, un aumento de un cuarto de punto a la tasa de referencia (de 4.75 a 5%) no parece satisfactorio. Así lo ha demostrado el mercado de dinero y la reacción en el tipo de cambio.

Es cierto que hay factores que lucen temporales, pero una reacción tan parsimoniosa está abriendo la puerta a la posibilidad de un ajuste brusco en los siguientes meses en nuestros mercados.

La determinación de la tasa de política monetaria no tiene que ver sólo con criterios puramente técnicos relacionados con la holgura en el crecimiento o la fortaleza de la demanda; en el caso de México, que sigue siendo un país muy dependiente de los flujos de inversión en el exterior, también hay un elemento de administración de riesgo dentro de la decisión y ese parece no estar presente.

El riesgo de que las autoridades en el exterior cambien su postura y reconozcan que deben endurecer más rápido las condiciones monetarias puede crear un entorno muy complicado en los mercados globales y ajustes violentos en aquellos lugares en donde la previsión resulte equivocada.

Por lo anterior, los inversionistas siguen viendo con reserva la trayectoria de las tasas de interés. La curva de rendimientos se seguirá presionando si las circunstancias en el exterior son como los últimos días o se tienden a agudizar en el mismo sentido.

Las tasas de largo plazo pudieran estar reconociendo un piso más elevado; en el caso del bono M a 10 años pensamos que es alrededor del 7.50%. La perspectiva es de mayor volatilidad.

Hay quienes argumentan a favor de la actitud de la Junta de Gobierno admitiendo que la base de donde partió es más reducida que otros países emergentes y que no es necesario “sacudir” al mercado desde ahora. Sin embargo, el mercado de dinero ya descuenta que serán necesarias tasas de al menos el 6% en los próximos seis meses.

La confianza en que la tasa es suficiente generaría, desde mi punto de vista, una mayor determinación para contener las presiones actuales bajo el reconocimiento, no sólo del disparo en la inflación, sino de los riesgos hacia delante.

La continuación de sorpresas al alza de la inflación, tanto en el exterior como a nivel local, aumentará la preocupación de los inversionistas con relación a que las presiones temporales terminen no siéndolo.

Hacia donde vaya, la inflación en el futuro previsible y sus efectos sobre la economía, las tasas de interés, las decisiones de política monetaria y por supuesto el precio de muchos activos financieros será la narrativa oficial en los siguientes meses.

Solo considere que bajo este escenario, la posibilidad de un cambio en dicho escenario es más abierta y que México está menos resguardado desde ahora.

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Esta columna se publica semanalmente en el periódico El Economista, en versión impresa y online.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/El-criterio-ausente-20211117-0108.html

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Rodolfo Campuzano
Director General de INVEX Operadora | INVEX Banco
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