El sector tecnología es clave en la construcción de un portafolio de inversión, pero la búsqueda por detonar valor y generar mejores rendimientos incluye ahora no solo a los grandes nombres de la industria, sino en crear posiciones temáticas. En este entorno las empresas de ciberseguridad han ganado atención.

El sector tecnología es un factor muy relevante a considerar si se trata de tomar decisiones de inversión en renta variable. Su peso de casi 30% dentro del referente S&P 500 es la principal razón. Las expectativas de crecimiento lo han hecho además un activo atractivo dentro de un portafolio ante un constante movimiento de alza en las cotizaciones de sus acciones y con revisiones positivas en las proyecciones y valuaciones de los analistas.

Gráfica. Composición de sectores dentro del S&P 500

Fuente: Vanguard

En general, la atención de los inversionistas se centra en las famosas FAANG (acrónimo que hace referencia a Facebook, Amazon, Apple, Netflix y Google). Fueron estas empresas, junto con Microsoft, las que determinaron en gran medida el alza de las bolsas en años previos.

Gráfica. Rendimiento FAANG + MSFT vs. resto miembros del S&P 500

No obstante, el enfoque sobre el sector tecnología ha cambiado. Un entorno de elevada inflación, altas tasas de interés y bajo crecimiento ha hecho privilegiar otro tipo de industrias y ha desviado la atención a enfoques distintos; tal es el caso de emisoras con múltiplos atractivos (value stocks) en lugar de aquellas con expectativas de crecimiento (growth stocks). A esto se suman resultados corporativos en algunas de ellas que han sido decepcionantes, con guías que además alertan sobre su desempeño futuro, lo que se ve reflejado en su débil desempeño en meses recientes (en un mercado que sin duda es bajista en términos generales).

Gráfica. Desempeño accionario FAANG + MSFT vs. S&P 500   

En particular este último, el de ciberseguridad, ha cobrado relevancia debido a la forma en la que se aceleró la necesidad de conectividad de las empresas y personas durante la pandemia por COVID-19 y que ameritaba nuevas herramientas para proteger la seguridad de la información. Si bien es cierto que la movilidad ha regresado, algunas tendencias de conectividad como el e-commerce, el trabajo remoto (en modalidades híbridas) y el aprendizaje a distancia han probado ser más perdurables.

Adicionalmente, los gobiernos han intensificado la presión regulatoria sobre las empresas para cumplir con estándares de ciberseguridad. Tal ha sido el caso del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) que entraron en vigor en Europa en 2018 y que han implicado multas para empresas como Amazon.

Hay muchas fuentes de información que proveen estadísticas sobre esta realidad y que hacen más evidente los retos y oportunidades que se forjan en este frente. Se menciona que durante 2021 se alcanzaron cifras récord en el pago de rescates para recuperar información robada por hackers[1] (el llamado ransomware) y que desde el inicio del COVID-19 los ciberataques han aumentado en un 80% en el mundo. Se estima, además, que una organización se convertirá en víctima de un ataque de ransomware cada 11 segundos y que la ciberdelincuencia a nivel mundial cuesta a las organizaciones $11.4 millones de dólares por minuto[2].

Por otro lado, se hace referencia a que los peligros cibernéticos son la mayor preocupación para las empresas a nivel mundial en 2022 y que la amenaza de los ataques de ransomware, las filtraciones de datos o las interrupciones por problemas con las tecnologías de información preocupan a las compañías incluso más que aquellos relacionados con la cadena de suministro o los desastres naturales[3].

Existen diversas formas de invertir en estas tendencias dentro del mercado; ya sea de forma directa en las empresas que se dedican a brindar estos servicios, como Cisco Systems, o a través de un ETF (Exchange Traded Fund – Fondo intercambiable, que es conjunto de activos que cotiza en la bolsa y permite la diversificación con bajo costo).

Esta nos parece una estrategia atractiva por los puntos antes mencionados y al considerar que en el año ha tenido un comportamiento menos adverso que el sector tecnología en su conjunto.

Gráfica. Desempeño accionario CIBR vs. IYW   

[1] First Trust, con datos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos
[2] Knowbe4.com
[3] Forbes, con cifras de Allianz

Fuente: Bloomberg CIBR, ETF de ciberseguridad de First Trust IYW, ETF de BlackRock que replica al sector tecnología dentro del S&P 500

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Montserrat Antón Honorato
Portfolio Manager de Capitales | INVEX
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