El valor de las criptomonedas ha crecido a lo largo del último año de manera exorbitante. El valor de bitcoin ha subido 500% en los últimos 12 meses, Ethereum sólo 1,500 por ciento.

Nada más excitante en una charla sobre inversiones que hablar de las criptomonedas. Esos activos difíciles de conceptualizar, que tienen crecimientos espectaculares, mucha volatilidad, y un futuro bendecido por algunos y maldito por otros.

Debo confesar que tampoco he llegado al nivel en que puedo definirle claramente y de manera sencilla la idea, pero aun así no es tan difícil llegar a la conclusión de que una inversión en estos activos acarrea todavía mucho riesgo y cuenta con pocos mecanismos de defensa.

El día de ayer vimos a las principales criptomonedas registrar pérdidas sumamente violentas. Bitcoin, la más famosa, perdía a media mañana casi el 30% de su valor. Ethereum, la segunda más conocida, terminó perdiendo 20 por ciento.

Aunque después hubo una recuperación, de acuerdo con bybt.com, un proveedor de datos sobre criptodivisas, el valor de liquidación de las operaciones el día de ayer se acerca a los 9,000 millones de dólares.

El pasado reciente es bastante interesante en este tema. El valor de las criptomonedas ha crecido a lo largo del último año de manera exorbitante. El valor de bitcoin ha subido 500% en los últimos 12 meses, Ethereum sólo 1,500 por ciento.

Este comportamiento tiene que ver con muchos factores, como la aparente fragilidad del sistema de pagos tradicional, la cualidad del sistema que los genera como un resguardo de información más eficaz, etc.

Pero como siempre, son estos aumentos de precios espectaculares los que han atraído a un número enorme de inversionistas a incorporar criptomonedas en sus portafolios.  La palmada de apoyo de algunas “estrellas” en el ambiente como Elon Musk sin duda ha constituido otro propulsor.

Esta masiva atracción sigue mostrando problemas en su intento por constituirse como un activo confiable. Le enumero algunas de las razones por las que las últimas dos semanas han sido puesto de nuevo el tema sobre la mesa:

1.- Un componente central de intercambio de criptomonedas son los “mercados digitales” (Digital Asset Exchanges) que no son otra cosa sino lugares que centralizan las operaciones que millones de inversionistas hacen. Bueno, pues las dos mayores centrales (Binance y Coinbase) han sufrido serios problemas para proveer correctamente sus servicios.

No es una historia nueva. A lo largo de la breve historia de estos activos, estas centrales con frecuencia bloquean las cuentas de sus usuarios debido a problemas internos; sobre todo cuando el tráfico de operaciones se eleva sustancialmente.

Estas fallas hacen que muchos no puedan vender justo cuando hay momentos de elevada intensidad. Es una mala experiencia para quienes están acostumbrados a la fluidez de una cuenta de inversión tradicional.

2.- El hecho de que los mercados de activos digitales centralizados son un factor de fallas recurrentes cuando los mercados se saturan, ha favorecido la proliferación de mercados descentralizados; en donde literalmente cualquiera puede crear un activo y listarlo. Tradicionalmente, para que un activo esté listado en un mercado formal, debe demostrar que se trata de un proyecto serio o bien pagar una fuerte cantidad de dinero a las compañías que controlan los mercados.

Estos mercados descentralizados efectúan la compaginación de compradores y vendedores a través de contratos especiales (programas) en un sistema de contacto individual.

Ahora, cuando se hace una operación en cualquier blockchain no cuenta con un ente supervisor.

El proceso de crear una moneda es sencillo y si logra tener una difusión relevante en redes sociales, aunque se trate de una broma y todo mundo lo sepa, mientras quien entre no sea el último y pueda vender antes de que su valor se desplome, todo mundo es feliz. Un esquema Ponzi en el siglo 21.

3.- Dada esta vulnerabilidad, las ideas que se vuelvan virales o las percepciones concretas pueden generar grandes vaivenes de precio y en algunos casos desplomes, así como interrupciones abruptas de los sistemas de operación. La semana pasada fue el mismo Elon Musk retrayéndose de su declaración de que Tesla aceptaría pagos con criptomonedas. Ayer fue el Banco Popular de China, al hacer una advertencia a las instituciones financieras del país para no aceptar pagos y ofrecer productos relacionados con este tipo de activos.

Como puede ver, existen muchos temas para resolver en el proceso de constituir un mercado y activos que tengan mayor formalidad y transparencia. Por ello, trate de pensar dos veces en entrar a comprar criptomonedas solamente atraído por las ganancias.

Con frecuencia las hemos visto sacudirse y, dicho sea de paso, si a usted le toca la de malas, tiene pocos argumentos para poder defenderse.

perspectivas@invex.com

Esta columna se publica semanalmente en el periódico El Economista, en versión impresa y online.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/El-momento-algido-de-las-criptomonedas-20210519-0161.html

Rodolfo Campuzano
Director General de INVEX Operadora | INVEX Banco

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