Sin historia y sin mercado

El valor en dólares de las compañías que participan en la Bolsa de México ha descendido durante el 2020 en -36 por ciento. Claramente tenemos una Bolsa muy barata.

Sin embargo, no se ven inversionistas interesados en hacerla subir, ni con la emulación de las condiciones que existen en el exterior. Eso se debe a la falta de una historia que vender por el lado del crecimiento, pero también se debe a que el tamaño del mercado se ha empequeñecido.

Hasta el día de ayer se observa una fuerte recuperación de las bolsas en Estados Unidos. El índice NASDAQ prácticamente vale lo mismo que al inicio del año. El S&P 500 vale 9% menos, después de acarrear una pérdida de casi 30% en su nivel mínimo hace exactamente un mes.

En Estados Unidos es más acentuado, pero lo que se observó en abril fue una recuperación en las bolsas de los mercados desarrollados que llama la atención. Las pérdidas se redujeron de manera relevante.

Ya hemos discutido en alguna colaboración anterior cuál es la distorsión que genera este rebote, mismo que no parece concordar con la situación económica que sigue siendo muy adversa.

Nada más el día de ayer se reportó que el PIB en Estados Unidos se redujo -4.8% en el primer trimestre. Eso no es relevante para los inversionistas por dos cosas. Una es que hay una percepción de que el tema de la parálisis será temporal, y la otra es que las autoridades han inyectado una cantidad enorme de recursos a sostener algunos sectores y a la economía de muchas personas.

En Estados Unidos hay mucho dinero líquido y ese dinero se canaliza a las bolsas ¿Por qué? Pues por la escasez de alternativas y la confianza en que las autoridades harán lo que sea necesario para resarcir la situación si ésta empeora.

En México, la Bolsa ha subido esta semana poco más de 6.0%; pero no podemos equiparar ese comportamiento con las bolsas en el exterior. Es muy probable que el repunte tenga que ver con operaciones de maquillaje ante el cierre de mes.

México no tiene una historia interesante que vender. El crecimiento es nulo desde que empezó este gobierno y se ignora el tamaño de la recesión. Los reportes al primer trimestre responden a la lógica más sencilla, aquellas empresas orientadas a las necesidades básicas reportaron más o menos bien, el resto muy mal.

La orientación de la fuerte inyección de liquidez que han hecho los gobiernos en el mundo desarrollado se difumina hacia muchos activos de riesgo, pero parece que en esta ocasión no lo hace hacia México, cuyo índice de la Bolsa sigue registrando una baja de -15% en lo que va del año. No participamos de la distorsión, o más bien, lo hacemos de una manera muy marginal.

Pero añádale un factor particular adicional. Aunque los precios en nuestra Bolsa lucen muy baratos, no se trata de un mercado en el cual se puedan aprovechar estas gangas, debido a su escaso volumen.

No hay operación en muchas emisoras o se mueven con un volumen irrisorio. Si esto pasa, el atractivo para inversionistas de comprar buenos negocios en México, porque se han vuelto baratos no se capitaliza, debido a que nadie vende. La Bolsa desde hace tiempo se moviliza cuando operan algunos fondos extranjeros o cuando las afores se activan. No parece que eso sea un detonante de un gran rally en el futuro previsible.

perspectivas@invex.com

Esta columna se publica semanalmente en el periódico El Economista, en versión impresa y online.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Sin-historia-y-sin-mercado-20200429-0117.html

Rodolfo Campuzano
Director General de INVEX Operadora | INVEX Banco